ROSALES DONAYRE MARCIA ANDREA - RUC: 10700571519
Noticias
Loading...

Lima en alerta energética: cómo la crisis del gas natural impacta la vida diaria en la capital

Publicado: Marzo 07, 2026

 

Por estos días, en Lima la conversación cotidiana cambió de tema. En taxis, en oficinas, en universidades y en mercados, una pregunta se repite: ¿qué está pasando con el gas natural en el Perú? La respuesta tiene su origen a más de mil kilómetros de la capital, en la selva del Cusco, pero el impacto se siente con fuerza en las calles limeñas.

La actual crisis energética comenzó tras una fuga y posterior deflagración en el gasoducto de Camisea, en el distrito de Megantoni. El incidente obligó a restringir el transporte de gas natural y provocó un fuerte recorte en el suministro del combustible que alimenta buena parte de la economía peruana.

Aunque el problema ocurrió en la Amazonía, Lima es el epicentro del impacto, porque es la ciudad donde más se utiliza gas natural tanto para el transporte como para la generación eléctrica y actividades industriales.

El efecto inmediato en la ciudad

Uno de los sectores más golpeados ha sido el transporte. Miles de taxis y vehículos particulares que funcionan con Gas Natural Vehicular (GNV) se encontraron de un día para otro con estaciones de servicio sin combustible o con restricciones para abastecerse. Esto obligó a muchos conductores a migrar temporalmente a gasolina, lo que eleva considerablemente sus costos operativos.

El problema no se limita a los conductores. El gas natural también alimenta centrales termoeléctricas y diversas industrias que operan en la capital. La interrupción del suministro incluso dejó fuera de operación varias plantas que funcionan con este combustible, lo que incrementó los costos de generación energética en el país.

Para los limeños, esto se traduce en un escenario de incertidumbre: colas en grifos, aumento de tarifas de taxi y preocupación por posibles efectos en el costo de vida.

Teletrabajo y clases virtuales para reducir la presión

Ante este panorama, el Gobierno decidió aplicar medidas excepcionales para Lima Metropolitana y el Callao. Entre ellas, el retorno temporal del teletrabajo en el sector público y la recomendación de aplicarlo también en empresas privadas.

A esto se sumó una decisión que recuerda a los días de pandemia: clases virtuales en colegios, institutos y universidades durante una semana, con el objetivo de reducir la movilidad diaria y aliviar la presión sobre el transporte urbano.

Las autoridades explicaron que estas medidas buscan ganar tiempo mientras se normaliza el suministro de gas natural y se realizan los trabajos técnicos para reparar el ducto afectado.

Una crisis que expone una dependencia estructural

Especialistas coinciden en que la situación actual dejó al descubierto un problema de fondo: la alta dependencia energética del país respecto al gas natural de Camisea. Cuando esa infraestructura se detiene, el impacto se extiende rápidamente a múltiples sectores de la economía.

El propio Ministerio de Energía y Minas ha reconocido que se trata de la crisis energética más severa en al menos dos décadas, lo que explica la rapidez con la que el Ejecutivo tomó medidas extraordinarias.

Lo que viene

En el corto plazo, el objetivo es restablecer el flujo normal del gas natural. Sin embargo, el episodio abre un debate más amplio en el país: la necesidad de fortalecer la infraestructura energética y diversificar las fuentes de energía para evitar que una sola falla paralice buena parte de la actividad económica.

Mientras tanto, Lima atraviesa días de adaptación. Menos tráfico en las mañanas por el teletrabajo, aulas que volvieron temporalmente a la virtualidad y miles de conductores calculando cómo enfrentar el aumento del combustible.

La crisis del gas no solo es un problema técnico. También es un recordatorio de cuánto depende una ciudad moderna de la energía que la mueve. Y en Lima, esa dependencia hoy quedó más visible que nunca.




Whatsapp para contactar Dozza